Espacios confinados, algo más que espacios pequeños

Frecuentemente, cuando alguien pronuncia “espacios confinados”, hay otro que añade “sí, espacios pequeños”. Pues bien, un espacio confinado es mucho más que un espacio pequeño.

A continuación voy a definir “recinto confinado” (defino “recinto” porque la palabra “espacio” estará en la definición) y lo voy a hacer enumerando todos los aspectos que hacen que sea confinado.

Un recinto confinado es cualquier espacio:

  • Con aberturas limitadas de entrada y salida y ventilación natural desfavorable,
  • En el que pueden acumularse contaminantes tóxicos o inflamables, o tener una atmósfera deficiente en oxígeno
  • Y que no está concebido para una ocupación continuada por parte del trabajador.

Como se ve en la definición, para que un recinto sea confinado no tiene por qué ser pequeño, pero sí es verdad que si es pequeño, además de la acumulación de sustancias tóxicas o inflamables y escasez de oxigeno se añaden los ocasionados por la estrechez, incomodidad de posturas de trabajo, limitada iluminación, etc.

Por cierto, lo dicho anteriormente no me lo invento yo, viene recogido en la ficha técnica NTP 223: Trabajos en recintos confinados elaborada por el INSHT, organismo público perteneciente al Ministerio de Trabajo y que, desde mi punto de vista, hace unos trabajos excelentes, para que luego digan que lo público no funciona (pero ese es un tema de ideologías políticas en el que creo que no procede adentrarse en este post).

Para que nos quede más claro qué tipo de espacios son los confinados, vamos a poner varios ejemplos y para ello vamos a hacer dos grupos: Espacios confinados abiertos por su parte superior y de una profundidad tal que dificulta su ventilación natural como son Pozos., Depósitos abiertos o Cubas. Y Espacios confinados cerrados con una pequeña abertura de entrada y salida donde podemos incluir Tanques de almacenamiento o sedimentación, Salas subterráneas de transformadores, Gasómetros, Túneles, Alcantarillas, Galerías de servicios, Arquetas subterráneas, etc. En estos lugares se suele entrar para su construcción, limpieza, pintado, reparación o inspección.

Y como un espacio confinado es más que un espacio pequeño, vamos a analizar los riesgos específicos que existen al trabajar en estos recintos:

  • Asfixia

El aire contiene un 21% de oxígeno. Si se reduce, se producen síntomas de asfixia que se van agravando según disminuye el porcentaje. A continuación dejo una tabla que he cogido de www.indsci.es donde se indican los efectos de los distintos niveles de oxígeno.

Concentración
de oxígeno
Resultados en humanos
23,5% de volumen “Nivel seguro” máximo; OSHA
21% Concentración de oxígeno del AIRE (20,954)
19,5% “Nivel seguro” mínimo; OSHA, NIOSH
17% Comienza a ser evidente la falta de juicio
16% Aparecen las primeras señales de anoxia
16-12% Aumenta la frecuencia respiratoria y cardíaca; efecto negativo leve sobre la coordinación muscular
14-10% Continúa estando consciente; malestar emocional, fatiga anormal ante un esfuerzo, respiración anormal
10-6% Náuseas y vómitos, puede producirse la pérdida de conciencia e imposibilidad de moverse libremente
<6% Movimientos convulsivos y dificultad para respirar; cesa la función respiratoria y, minutos más tarde, la cardíaca
  • Incendio y explosión

En un recinto confinado es facilísimo que se cree una atmósfera inflamable.

El hecho de formarse una atmósfera inflamable puede deberse a muchas causas, como evaporación de disolventes de pintura, restos de líquidos inflamables, reacciones químicas, etc., siempre que exista gas, vapor o polvo combustible en el ambiente y su concentración esté comprendida entre sus límites de inflamabilidad.

A efectos de seguridad se considera que un espacio confinado es muy peligroso cuando exista concentración de sustancia inflamable por encima del 25% del límite inferior de inflamabilidad, dado que es factible que se produzcan variaciones de la concentración ambiental por razones diversas.

  • Intoxicación

La concentración en aire de productos tóxicos por encima de determinados límites de exposición puede producir intoxicaciones agudas o enfermedades. Las sustancias tóxicas en un recinto confinado pueden ser gases, vapores o polvo fino en suspensión en el aire. Junto al riesgo de intoxicación se pueden incluir las atmósferas irritantes y corrosivas como en el caso del cloro, ácido clorhídrico, amoníaco, etc.

Por último, como medida preventiva para evitar asfixia, incendio, explosión e intoxicación, es muy importante realizar una correcta medición y evaluación de la atmósfera interior, para ello necesitamos aparatos de detección de gas. Y dichas mediciones para la detección de gas deben efectuarse previamente a la realización de los trabajos y de forma continuada mientras se realicen éstos y sea susceptible de producirse variaciones de la atmósfera interior. Hoy en día existe una gran variedad de estos aparatos de detección así que es fácil prevenir los estos riegos en espacios confinados, que no tienen por qué ser pequeños…

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