¿Construcción deber ser sinónimo de contaminación?

Es una pena que el tipo de actos que se muestran en las imágenes sigan sucediendo hoy en día. Aun más, habiendo normativa que “intenta” controlar la gestión de residuos. Desde el año 2008 con la aprobación de la Directiva 2008/98/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo sobre los residuos y en España con el Plan Nacional Integrado de Residuos 2008-2015 (PNIR), se empezó a pensar en el problema causado por el aumento de residuos producidos en los últimos años.

Pero, aunque exista normativa, no está tan avanzada como debería y este es el primer problema por el que todavía nos encontramos residuos vertidos en cualquier lugar. De hecho, corresponde a las Comunidades Autónomas la elaboración de los Planes Autonómicos de residuos y la autorización, vigilancia, inspección y sanción de las actividades de producción y gestión de residuos; y en estos temas ya no estamos muy puestos.

Hormigón sobrante de una obra vertido en el campo

Pequeños restos de escombros abandonados en el campo (I)

Pequeños restos de escombros abandonados en el campo (II)

Los casos elegidos para ilustrar y argumentar este post han ocurrido en la localidad de Zorita (Cáceres), lo digo claramente para que todo el que quiera pueda comprobar que lo que voy a decir a continuación es verdad.

Por ejemplo, el DECRETO 20/2011, de 25 de febrero, por el que se establece el régimen jurídico de la producción, posesión y gestión de los residuos de construcción y demolición en la Comunidad Autónoma de Extremadura, fue publicado en el DOE el 3 de marzo de 2011. Tan sólo unos meses antes de que fuese vertido el hormigón (lleva más de un año vertido y nadie lo ha retirado aún), por tanto, el tema de la vigilancia, inspección y sanción de las actividades gestión de residuos no está muy avanzado.

Así que, al primer agente que culpo de esto es al político, por actuar con tanta lentitud.

No voy a entrar a desarrollar toda la normativa referente a la gestión de residuos puesto que viene a decir que no se deben verter los residuos en cualquier sitio, sino que se deberán transportar hasta un vertedero autorizado, donde harán una gestión de los residuos.

Tú que tienes escombros en una obra dices: “voy a buscar a ver dónde está el gestor de residuos más cercano a mi obra”. En este caso, buscas en la provincia de Cáceres y no eres capaz de encontrar nada claro, o por lo menos yo no soy capaz. Ya en la provincia de Badajoz sí que está más actualizada la información sobre este asunto y viendo esto te das cuenta de que tienes que hacer un porrón de kilómetros para llevar tus escombros. Otro problema añadido…

Por otro lado está la conciencia del constructor que pasa olímpicamente de llevarse los escombros, éste también es culpable. Ya sabemos que no somos capaces de encontrar los vertederos o que están a varios kilómetros de donde tenemos las obras pero, cuando se hacen los presupuestos, debíamos tener en cuenta este coste. Cuando es tan poca cantidad, como es el caso de las fotos, se puede, por ejemplo, llevarlo al contenedor que tengamos en nuestro almacén y cuando tengamos una cantidad considerable, llevarlo al vertedero. No es excusa el decir que nos lo ponen muy difícil, las cosas hay que hacerlas bien, aunque cueste trabajo.

¡Ah, que se me olvidaba! los suministradores que venden más caro el hormigón porque tienen que afrontar los gastos de la gestión del hormigón sobrante, cuando sobre en una obra, que se lo lleven de vuelta a la planta y no se pongan a protestar diciendo que en la obra no saben calcular la cantidad que hace falta, terminando de protestar y vertiéndolo en una cuneta, como es el caso. Y que tampoco laven la cuba en la cuneta, que exijan en la obra un punto de lavado de cubas.

Y al último agente al que voy a culpar y no por ello menos importante, es a los Ayuntamientos (se supone que los Ayuntamientos están para intentar que su pueblo tenga los máximos servicios y esté lo más limpio posible, sea competencia de quien sea lo que haya pasado) porque, por ejemplo en este caso concreto, ya que ha pasado y parece ser que nadie sabe quién vertió el hormigón ni quién dejó abandonados los escombros (cosa que me parece muy extraña), digo yo que en algún momento habrá que quitarlo. Ahora el encargado de quitarlo sería el Ayuntamiento.

Pues bien, Zorita pertenece a la Mancomunidad de Municipios Zona Centro. Esta mancomunidad tiene un parque de maquinaria puesto al servicio de los distintos municipios que la componen, creo que van rotando, esto no lo puedo afirmar pero lo que sí puedo confirmar es que las pueden utilizar para lo que quieran durante el tiempo que les son asignadas. Yo personalmente he podido ver una excavadora giratoria con un cazo de dientes, un cazo de limpieza y un martillo; un rulo, una motoniveladora y un camión bañera. También he visto a esas máquinas muy cerca de donde está el hormigón vertido, por ejemplo, en el campo de fútbol del pueblo, justamente enfrente del hormigón.

Ahora todos los lectores estaréis pensando: pues que esas máquinas lo quiten y asunto solucionado. ¡Pues no!

El Alcalde (voy a dejar aparte al concejal de obras, urbanismo o como se llame, si es que lo hay, porque los concejales no cobran) no ha caído en eso (y no es que las máquinas estén haciendo cosas más importantes), ¡más de un año viéndolo ahí todos los días y no ha caído! 

He puesto este ejemplo pero puedo asegurar que esto mismo lo he visto en otros muchos pueblos del resto de España.

Y después de todo lo dicho me pregunto: ¿habrá algún momento en el futuro en el que consigamos cambiar la mentalidad de alguno de los agentes que he nombrado anteriormente (ojalá a todos), o algún otro que se me haya pasado, para poder conseguir que la construcción no sea sinónimo de contaminación?

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Comentarios

4 Responses to ¿Construcción deber ser sinónimo de contaminación?

  1. Borja Moriano (@BorjaMoriano) says:

    Pues Víctor, me parece muy interesante tu artículo y las reflexiones a las que llegas cuando analizas la realidad de este pueblo. La verdad que como dices, aún existiendo normativa al respecto (que es un primer paso) queda mucho camino por recorrer. Otro de los problemas que normalmente veo en este tipo de normativas (y otras muchas como accesibilidad por ejemplo) es que parece que quien las redacta no tiene en cuenta las complicaciones que pueden encontrarse los distintos “agentes” para llevarla a cabo.
    Vamos, dicho de otro modo, que según mi criterio este tipo de normativas, a parte de redactarse, deberían de redactarse de forma que su cumplimiento causara las mínimas perturbaciones al oficio, ya que si se entiende que llevar a cabo estas actividades supondrá un “sobrecoste” (aunque a medio/largo plazo revierta positivamente en el conjunto de la sociedad) pues que por lo menos sea sencillo de llevar a cabo.
    Por otro lado, si te resulta llamativo este tema, imagínate en Canarias, donde por motivos logísticos puedes entender que todo este tipo de labores e infraestructuras (vertederos selectivos, plantas de reciclaje de áridos, etc…) resultan mucho más complicadas de ubicar. Creo, si no estoy mal informado, que únicamente existe una planta de reciclaje de áridos en la isla de Gran Canarias, para que puedas hacerte una idea del panorama por el archipiélago…Un saludo!

    • Borja, estoy completamente de acuerdo contigo, las normas se deberían redactar para que cuando entren en vigor tengamos los medios necesarios para poder cumplirlas. Suele pasar bastantes veces que la norma no dice que tenemos que cumplir con cosas que son imposibles, como por ejemplo, llevar escombros a vertederos cuando estos últimos aun no existían…
      Un saludo!

  2. Borja Moriano (@BorjaMoriano) says:

    Pues Víctor, me parece muy interesante tu artículo y las reflexiones a las que llegas cuando analizas la realidad de este pueblo. La verdad que como dices, aún existiendo normativa al respecto (que es un primer paso) queda mucho camino por recorrer. Otro de los problemas que normalmente veo en este tipo de normativas (y otras muchas como accesibilidad por ejemplo) es que parece que quien las redacta no tiene en cuenta las complicaciones que pueden encontrarse los distintos “agentes” para llevarla a cabo.
    Vamos, dicho de otro modo, que según mi criterio este tipo de normativas, a parte de redactarse, deberían de redactarse de forma que su cumplimiento causara las mínimas perturbaciones al oficio, ya que si se entiende que llevar a cabo estas actividades supondrá un “sobrecoste” (aunque a medio/largo plazo revierta positivamente en el conjunto de la sociedad) pues que por lo menos sea sencillo de llevar a cabo.
    Por otro lado, si te resulta llamativo este tema, imagínate en Canarias, donde por motivos logísticos puedes entender que todo este tipo de labores e infraestructuras (vertederos selectivos, plantas de reciclaje de áridos, etc…) resultan mucho más complicadas de ubicar. Creo, si no estoy mal informado, que únicamente existe una planta de reciclaje de áridos en la isla de Gran Canarias, para que puedas hacerte una idea del panorama por el archipiélago…Un saludo!

    • Borja, estoy completamente de acuerdo contigo, las normas se deberían redactar para que cuando entren en vigor tengamos los medios necesarios para poder cumplirlas. Suele pasar bastantes veces que la norma no dice que tenemos que cumplir con cosas que son imposibles, como por ejemplo, llevar escombros a vertederos cuando estos últimos aun no existían…
      Un saludo!

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