El problema de los pasamuros

Voy a empezar aclarando a qué pasamuros me refiero y para ello copio la partida de un presupuesto real:

Suministro de pasamuros construido en acero inoxidable AISI-316-L, espesor 2 mm., llevando aros como juntas de estanqueidad.”

Son los utilizados para tuberías que transportan líquidos, este texto en concreto ha sido copiado del presupuesto de una EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales) y es el elemento utilizado para que la tubería atraviese un muro.

Una vez que está claro a qué pasamuros me refiero, voy a enumerar los diferentes modelos de que se pueden fabricar describiendo las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos:

–       Pasamuros con un aro como junta de estanquiedad (sería lo que dice la unidad de obra del presupuesto): Este aro podrá ser circular o cuadrado:

Ventajas: su fabricación es más económica.

Inconvenientes:

  1. Su instalación para los encofradores es más complicada.
  2. Cuando se va a hormigonar hay que poner algo alrededor de la boca del pasamuro para que no que llena de hormigón la parte dónde luego irá soldado el tubo. Esto estéticamente no es muy curioso.
  3. Se puede ovalar durante su instalación y dejar de sección circular. Luego no coincidirá la superficie a soldar del pasamuro con el tubo.

–       Paramuros con aros en los extremos para aumentar la superficie de soldadura y en el centro como junta de estanqueidad (todos los soldadores, técnicos que se dedican al control de tiempos y calidad en empresas dedicadas al montaje de estas instalaciones y gerentes de éstas que han llegado ahí por sus conocimientos, recomiendan este tipo). Por supuesto, en estos el aro también pondrá ser circular o cuadrado:

Ventajas:

  1. Su instalación para los encofradores es mucho más sencilla, siendo más fácil evitar que se tuerza, etc.
  2. Cuando es hormigonado, el hormigón queda perfectamente acoplado a la forma del pasamuro mejorando así la estética.
  3. La más importante, si el pasamuro se ha ovalado o movido durante el hormigonado, tendrás una superficie mayor para soldar y poder subsanar ese error.

Inconvenientes: es un poco más caro.

Por supuesto, el incremento del precio por poner arandelas en los extremos del tubo es mucho menor que el sobrecoste en mano de obra que supone la pérdida de tiempo de los operarios para poder realizar la soldadura.

Ahora voy a exponer los motivos que me han llevado a escribir este post.

Últimamente he estado bastante ligado al diseño y, sobretodo, a la construcción de EDARs y me he encontrado que los pasamuros son los grandes olvidados y, lo más preocupante, desconocidos hasta por algunos fabricantes/instaladores y ¿por qué digo esto?

Pues voy a empezar por los fabricantes que a su vez suelen ser instaladores. He oído decir a gerentes del tipo 3* (por supuesto no a todos, ni mucho menos) de estas empresas cosas cómo que lo de poner aros en los extremos es porque los encofradores no saben encofrar;  también mandar que no los fabriquen con los aros para ahorrar en material y luego sus mismos operarios soldando en obra pierden muchos más dinero en el tiempo que tardan que lo que se ha ahorrado en material o, lo más fuerte que he oído: que se alguien que se dedica a fabricar pasamuros para todas las obras donde va a realizar la instalación de tuberías, se presente un día en una obra y diga que no hacen falta pasamuros porque se tiene que hacer el muro con el tubo entero ya embutido dentro del muro

Afecta a las empresas instaladoras.

A Jefes de obra se les ha preguntado que cómo quieres los pasamuros y su respuesta ha sido “me da igual, los más baratos”. Luego ha tocado llorar con que me van a crujir con las horas por administración para arreglar eso; qué feo queda, parece que está viejo…

Afecta a los Jefes de Obra.

Y luego están los operarios, a los que se debía escuchar un poquito más (ese tema vale para otro post, yo personalmente como Jefe de Obra, suelo hablar bastante con los operarios para que me den su opinión y las quejas por los pasamuros siempre están ahí.

Pero además de cómo Jefe de Obra, suelo hablar mucho de construcción con mi amigo Miguel Ángel Arroyo, montador y soldador en instalaciones para obras hidráulicas, entre otras cosas y además, de los buenos. Y él me dice muchas veces: “yo lo primero que hago cuando llego a la obra es mirar cómo está todo, si los pasamuros están a nivel, si tienen arandela para soldar mejor… y cuando los tengo que fabricar yo mismo o los tengo que encargar a mi taller porque me hacen falta, siempre con arandela en el extremo para tener juego al soldar”.

Afecta a los operarios.

Parece que está claro que afecta a todos…

Conclusión: otra forma de perder dinero en la obra por algo que no se tiene en cuenta por su escasa importancia… Y luego no sabemos dónde se ha ido el dinero!

(*) Tipos de gerente según mi propia opinión:

–       tipo 1: Personas que trabajaban por cuenta ajena y, por cualquier motivo se han arriesgado y se han ido por su cuenta para montar una empresa dedicada a realizar los mismos trabajos que él mismo realizaba antes. La empresa puede ir creciendo y éste podrá ir contratando a gente, él será el gerente de la empresa pero es conocedor de su oficio y sabrá  perfectamente cómo se tienen que hacer los trabajos. Este tipo de gerente merece todo mi respeto.

–       Tipo 2: Personas que su padre/madre tiene una empresa y deciden que cuando sus padres lo dejen, seguirán ellos. Así que desde que tienen edad de empezar a formarse para tener los conocimientos necesarios para llevar la empresa, lo hacen, estudiando, trabajando en el sector o las dos cosas a la vez y cuando toman la dirección de la empresa están realmente preparados para ello. Este tipo de gerente merece todo mi respeto.

–       Tipo 3: Personas que su padre/madre tiene una empresa y como sus padres tienen la empresa, se creen que tienen la vida solucionada. No estudian ni trabajan porque se creen que lo saben todo por obra y gracia del espíritu santo, cuando llegan al mando de la empresa todo se tiene que hacer como ellos digan y cuando sus asesores, abogados,  técnicos y operarios le digan que se está equivocando contestará: “¡aquí se hace los que digan mis santos piiiiiiii!” o “¡mientras mi nombre esté en las escrituras, será lo que yo diga, esté bien o esté mal!”. El problema de estas personas es que están jugando con el dinero de sus empleados porque si el pierde, sus empleados pierden. Este tipo de gerente ni merece mi respeto ni merece ser gerente.

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